Puntúa cómo estás, elige un ejercicio y vuelve a puntuar. Practica cada día en calma para que funcione cuando lo necesites.
¿Cuánto se activa ahora tu cuerpo? Barriga apretada, nervios, pulso. 0 es calma total, 10 lo máximo.
Mueve «Antes», haz un ejercicio y luego mueve «Después».
5 min de 4‑6 cada día, a la misma hora y sin estar nervioso. Es el entrenamiento: así la respuesta está lista cuando la necesites.
Muévete 10–15 min. Andar rápido, golpes al saco, comba o escaleras. El ejercicio gasta la energía de la alarma.
3 suspiros fisiológicos. No discutas con el pensamiento: nótalo, «ya está la alarma», y respira.
Caja 4‑4‑4‑4 durante 1 min. Le das a la cabeza algo concreto que hacer.
5‑4‑3‑2‑1: 5 cosas que ves, 4 que oyes, 3 que tocas, 2 que hueles, 1 que saboreas. Te saca de la cabeza y te pone en el sitio.
Quédate y deja que baje. Exhalación larga con «mmm». La ola sube, llega arriba y baja en minutos si no te vas.
Puntúa del 0 al 10 lo que esperabas y lo que pasó. Casi siempre la anticipación puntúa más alto que la realidad.
Al terminar un ejercicio, el día de hoy se marca solo. También puedes marcarlo a mano.